viernes, 13 de noviembre de 2009

PRESENTACIÓN DE REVISTA PLESIOSAURIO Nº 2


PLESIOSAURIO
Primera revista de ficción breve peruana



ABISMO EDITORES, TIENE EL AGRADO DE INVITAR A USTED A LA PRESENTACIÓN DEL SEGUNDO NÚMERO DE Plesiosaurio. Primera revista de ficción breve peruana.



Jueves 19 de noviembre, 16:00 horas.
Auditorio principal de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas.
UNMSM-Ciudad Universitaria

sábado, 13 de junio de 2009

HASTA PRONTO DOLORES

Es muy trsite comentar el fallecimiento de nuestra maestra Dolores Koch. Su aporte a la investigación del microrrelato ha sido imprescindible en nuestras letras latinoamericanas. Sin más palabras que señalar por la imensa tristeza de su partida, les dejamos con algunos títulos de su vasta y prolija producción literaria.

Koch, Dolores M. (1981). “El micro-relato en México: Torri, Arreola, Monterroso y Avilés Fabila”. En: Hispamérica. X, 30.Koch, Dolores M. (1986a).
El micro-relato en México: Julio Torri, Juan José Arreola y Augusto Monterroso. City University of New York. Ph.D. Dissertation.Koch, Dolores M (1986b).
"El micro-relato en México: Torri, Arreola y Monterroso". En: De la crónica a la nueva narrativa mexicana, Merlin H. Forster y Julio Ortega (eds) México: Oasis.Koch, Dolores M. (1989).
“Julio Torri y la crítica”. En: Julio Torri y la crítica en los años ochenta. Guadalajara: Universidad de Guadalajara/Conaculta.Koch, Dolores M (1994).
"El micro-relato en la Argentina: Borges, Cortázar, Denevi". En: Enlace.Koch, Dolores M (1996). "Virgilio Piñera, cuentista". En: Revista Interamericana de Bibliografía, 1-4. Koch, Dolores M (1996).
"El micro-relato y Venezuela". En: Revista Imaginaria, 5.Koch, Dolores M (2002).
"Diez recursos para lograr la brevedad en el microrrelato". En: Minerva, 10. Koch, Dolores M (2001).
"Hacia un boom del relato brevísimo". En: Revista de la Universidad- México: Universidad Nacional Autónoma Metropolitana.Koch, Dolores M (2002).
"Japón y el microrrelato". En: Quimera, 211-212.Koch, Dolores M (2002).
"Microrrelato o minicuento? Minificción o hiperbreves?". En: Escritos disconformes: Nuevos modelos de lectura. Francisca Noguerol (ed). Salamanca: Ediciones Universidad de Salamanca.Koch, Dolores M (2003).
"Microficción: Muestrario modelo de características". En: Hispamérica, 95.

viernes, 13 de febrero de 2009

Saltar del tranvía es tener ya una historia, dirías… (por Juan Vesania)


Aventurero, pululas por los rincones de cada página, dejas huellas y rastros de nervios, de susurros de animales, de amantes. Nuestra plática se vuelve placenteramente interminable, incluso nos olvidamos de las paradas, del tiempo, de nuestros nombres, y las fronteras; todo es una sustancia que se diluye hasta hacernos desaparecer. Pides mi esqueleto maltratado, me obsequias guantes de box, un saxofón y un libro en blanco. Hablas entonces desde el más acá, enseñas como un padre los juegos primigenios y los golpes indicados, brindas consejos alejados de la erudición, trasmitidos con el fervor de quien desea que antes de llegar al final, saltemos del tranvía y comencemos a escribir como si de ello dependiera la liberación del mundo… o tu resurrección.


“Del cuento breve y sus alrededores”
(Fragmentos)


Julio Cortázar


«Esto no quiere decir que cuentos más extensos no puedan ser igualmente perfectos, pero me parece obvio que las narraciones arquetípica de los últimos cien años han nacido de una despiadada eliminación de todos los elementos privativos de la nouvelle y de la novela, los exordios, circunloquios, desarrollos y demás recursos narrativos (…)»

«De una manera que ninguna técnica podría enseñar o proveer, el gran cuento breve condensa la obsesión de la alimaña, es una presencia alucinante que se instala desde las primeras frases para fascinar al lector, hacerle perder contacto con la desvaída realidad que lo rodea, arrasarlo a una sumersión más intensa y avasalladora. De un cuento así se sale como de un acto de amor, agotado y fuera del mundo circundante, al que se vuelve poco a poco con una mirada de sorpresa, de lento reconocimiento, muchas veces de alivio y tantas otras de resignación.»



Historias de cronopios y de famas

Julio Cortázar


Conservación de los recuerdos

Los famas para conservar sus recuerdos proceden a embalsamarlos en la siguiente forma: Luego de fijado el recuerdo con pelos y señales, lo envuelven de pies a cabeza en una sábana negra, con un cartelito que dice: «Excursión a Quilmes », o «Frank Sinatra».

Los cronopios, en cambio, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acaricia con suavidad y le dicen: «No vayas a lastimarte», y «Cuidado con los escalones.» Es por eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas, mientras en las de los cronopios hay gran bulla y puertas que golpean. Los vecinos se quejan siempre de los cronopios, y los famas mueven la cabeza comprensivamente y van a ver su las etiquetas están todas en su sitio.

Haga como si estuviera en su casa

Una esperanza se hizo una casa y le puso una baldosa que decía: Bienvenidos los que llegan a este hogar.
Un fama se hizo una casa y no le puso mayormente baldosas.
Un cronopio se hizo una casa y siguiendo la costumbre puso en el porche diversas baldosas que compró o hizo fabricar. Las blandas estaban colocadas de manera que se las pudiera leer en orden. La primera decía: Bienvenidos los que llegan a este hogar. La segunda decía: La casa es chica, pero el corazón es grande. La tercera decía: La presencia del huésped es suave como el césped. La cuarta decía: Somos pobres de verdad, pero no de voluntad. La quinta decía: Este cartel anula todos los anteriores. Rajá, perro.


Relojes

Un fama tenía un reloj de pared y todas las semanas le daba cuerda CON GRAN CUIDADO. Pasó un cronopio y al verlo se puso a reír, fue a si casa e inventó el reloj-alcachofa o alcaucil, que de una y otra manera puede y debe decirse.
El reloj alcaucil de este cronopio es un alcaucil de la gran especie, sujeto por el tallo a un agujero de la pared. Las innumerables hojas del alcaucil marcan la hora presente y además todas las horas, de modo que el cronopio no hace más que sacarle una hoja y ya sabe una hora. Como las va sacando de izquierda a derecha, siempre la hoja da la hora justa, y cada día el cronopio empieza a sacar una nueva vuelta de hojas. Al llegar al corazón el tiempo no puede ya medirse, y en la infinita rosa violeta del centro el cronopio encuentra un gran contento, entonces se la come con aceite, vinagre y sal, y pone otro reloj en el agujero.


Terapias

Un cronopio se recibe de médico y abre un consultorio en la calle Santiago del Estero. En seguida viene un enfermo y le cuenta cómo hay cosas que le duelen y cómo de noche no duerme y de día no come.

–Compre un gran rano de rosas –dice el cronopio.
El enfermo se retira sorprendido, pero compra el ramo y se cura instantáneamente. Lleno de gratitud acude al cronopio, y además de pagarle le obsequia, fino testimonio, un hermoso ramo de rosas. Apenas se ha ido el cronopio cae enfermo, le duele por todos lados, de noche no duerme y de día no come.

sábado, 3 de enero de 2009

"PLESIOSAURIO": PRIMERA REVISTA DE FICCIÓN BREVE PERUANA. Nº 1

Este quizá sea el siguiente paso en la literatura peruana de lo que en Latinoamérica ya se conoce como minificción, cuento breve, microrrelato o ficción breve. En nuestro primer número tuvimos las amables colaboraciones de José Donayre, Tanya Tinjälä, Manuel Velázquez, Ricardo Sumalavia, Lucho Zúñiga, Daniel Salvo, Benjamín Sandoval, Américo Mendoza-Mori, y Fernando Carrasco.

Este apoyo nos abrió las puertas del V Congreso Internacional de Minificción, celebrado en la Universidad Nacional de Comahue (Neuquén- Argentina), en la cual pudimos entregar las primeras huellas de creación e investigación en nuestra literatura.
Conscientes de los pasos ya fijados continuamos con esta apuesta tan difícil y agreste: difundir y promover en nuestra literatura un espacio dedicado exclusivamente a crítica y teoría y, sobretodo, de creación de ficción breve. Ya iniciamos este camino. Seguiremos, velis nolis.

[Plesiosaurio. Primera revista de ficción breve peruana. Año I, Nº 1. Lima, noviembre de 2008]